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Thomas Muller, delantero del Bayern Munich, se mostró muy cauteloso ante las pocas opciones de su equipo de levantar la eliminatoria de la Champions League contra el Barcelona, aunque no descarta dar la sorpresa porque entiende que su equipo "no tiene nada que perder mañana".
"El estado de ánimo que tenemos y que nos transmite el entrenador, porque no tenemos nada que perder, porque esto aún no ha terminado. Seguiremos creyendo. Pero no podemos hablar de milagro, porque el partido aún no ha acabado", dijo el delantero.
El jugador alemán ha reconocido que es un jugador "muy emocional" en el campo, pero que fuera de él sus pensamientos "están ordenados", y por ello que no es una persona "eufórica, pero tampoco pesimista".
"Queremos aprovechar la oportunidad. Somos el Bayern. En el fútbol hay muchas cosas posibles, pero no va a ser fácil. Después del partido de Barcelona, queremos sacarnos la espina que llevamos clavada", añadió el jugador.
Para el partido de mañana en un Allianz Arena que presentará un lleno absoluto, en la línea de los partidos del Bayern en su estadio, Müller desea que su equipo se presente en el choque "de otra manera". "Porque en la ida no jugamos bien, menos de lo que esperábamos".
"Desde el pasado miércoles estamos enchufados. Queremos que venga rápido mañana porque queremos rehabilitarnos. En el fútbol muchas cosas son posibles. Tenemos esperanza y creemos en nosotros. Ahora no soñamos en que vamos a hacer como contra el Oporto", ha recordado, después de que el Bayern remontase por 6-1 la eliminatoria contra el equipo portugués en cuartos de final.